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La Congregación General eligió el lema «Discípulos y testigos» como slogan identificador del 47º Capítulo  de las Escuelas Pías, que se celebrará en este 2015 que la Iglesia dedica  enteramente a la Vida Consagrada. Más que un simple lema podemos llamarlo una declaración de intenciones que inspirará cada día el trabajo capitular, y el horizonte de este evento central para toda la Orden.

Ser “Discípulos y Testigos» significa vivir con la plena conciencia de haber sido llamados por Dios a seguir sus enseñanzas, e invitados por la Iglesia para constituirnos como miembros vivos de la Palabra del Señor.

Para nosotros significa estar al lado de los pequeños, entre niños y jóvenes, especialmente aquellos con menos oportunidades, siguiendo nuestra vocación de escolapios.

Pero no sólo eso: estamos llamados a ser Discípulos y Testigos de los preciosos regalos que hemos recibido (nuestra fe y la vida consagrada) en todos los ambientes en los que estamos activos, testimoniando y anunciando de manera concreta la presencia del Señor. A hacerlo según el estilo de San José de Calasanz, al que invocamos como Padre e inspirador de nuestra vida religiosa.

El diseño y la realización del logotipo oficial, confiado al diseñador Pepe Montalva, quieren representar, de manera evocadora, la idea de enraizamiento en la Palabra y en la Revelación (la llama que arde), y de ser  Discípulos y portadores del Espíritu (la paloma en actitud de vuelo). Dentro de la Llama está la experiencia de los escolapios, hijos de María Madre de las Escuelas Pías y San José de Calasanz, expresado con el escudo oficial de la Orden en su diseño gráfico específico que identifica a la provincia de Hungría (que alberga el 47º Capítulo General).

Giorgio Pezza