Austria: 80 y 50, dos en uno
El domingo 21 de junio la parroquia vienesa de Sta Tecla celebró a su párroco, el P. Pius Platz, por haber cumplido, recientemente, sus 80 años y alcanzar en pocos días, el 25 de junio, sus bodas de oro sacerdotales.
La misa de las 9:30 estuvo colmada de parroquianos, unas 350 personas. Una comunidad parroquial viva, agradecida con su párroco, en este doble aniversario.
Algunos datos del P. Pius Platz para quien no lo conociera. El Pius Platz i Carol nació en Barcelona en 1935. Cuando sintió su vocación escolapia y habló de ella al P. Joan Trenchs Sch P, éste le dijo: «Tú sabes alemán, vete a ayudar a la provincia escolapia de Austria».
Padre Pius tuvo la gran fortuna de vivir el concilio desde muy cerca, desde la casa de san Pantaleón en Roma. En 1965 se hallaba ya en Viena, con los estudios teológicos terminados, y allí recibió la ordenación sacerdotal. Después de sus primeros años en la comunidad-escuela y parroquia de María Treu, en Viena, fue transferido en 1973 a la también vienesa comunidad escolapia de Sta. Tecla. Aquí se desempeñó como maestro de religión en nuestra escuela y también fue vicario parroquial. En 1987 fue nombrado párroco de Sta. Tecla, cargo que sigue ostentando desde entonces con mucha dedicación y con el beneplácito y el afecto de los feligreses.
El pueblo le hizo la fiesta que se merece. Después de la homilía hubo la lectura de una carta del P. General, Pedro Aguado. Al final de la misa se le comunicó al P. Pius que el Papa Francisco le concedía una especial bendición.
La fiesta popular terminó con un «ágape», en el salón multiuso Calasanz de la escuela. Allí se pudo también saludar y abrazar al querido P. Pius. Durante la comida «oficial», a la cual fueron invitados los escolapios, familiares del Padre, representantes de la parroquia y de la escuela, consejo de los laicos , etc. P. Pius tuvo la sorpresa de la llamada telefónica del cardenal arzobispo de Viena Christoph Schönborn, quien muchas veces ha manifestado, públicamente, su gran afecto y admiración por el P. Pius.
Le deseamos desde estas líneas que Dios lo siga bendiciendo y le expresamos en nombre
de la Iglesia y de la Orden el agradecimiento por su entrega y dedicación.
