
Con este lema, que nos suena a la Exhortación del Papa Francisco, recogiendo las conclusiones del Sínodo de la Juventud celebrado este año, queremos invitar a VIVIR plenamente este año, haciendo crecer la vida a nuestra alrededor, dando gracias al Señor de la Vida, transmitiendo las actitudes que crean vida en nuestra persona y en el entorno.