Seleccionar página

Orientaciones para el cuidado psicológico durante el tiempo de cuarentena en la vida religiosa y sacerdotal

Nos llegan unas interesantes orientaciones desde la Universidad de Comillas que resumo brevemente y que podemos leer de forma íntegra en español en https://www.escolapios21.org/wp-content/uploads/2020/03/Guía-para-el-cuidado-psicológico-de-Vida-Religiosa-y-sacerdotal-UNINPSI-COMILLAS.pdf

PREÁMBULOS

  1. Comprender de la forma más ajustada posible la realidad
  2. Evita saturar-te y saturar.
  3. Sigue las recomendaciones de los organismos oficiales

LA VIDA COMÚN

  1. Recuerda que no todos somos iguales
  2. Genera conversaciones alternativas.
  3. Colabora en la planificación de la nueva situación de tu comunidad
  4. Trata de mantener horarios comunitarios que favorezcan el intercambio y la conversación
  5. Presta especial atención a tus encargos y tareas
  6. Respeta los espacios comunes y los tiempos de silencio.
  7. Recibe y transmite los mensajes y la información acerca de la pandemia con prudencia y de forma constructiva.

LA VIDA PERSONAL

  1. Elabora un horario de planificación personal
  2. Aprovecha el tiempo que estás viviendo.
  3. Haz ejercicio físico en casa.
  4. Respeta el espacio y el tiempo personal.
  5. Es tiempo para la paz.
  6. Cuida de tus compañeros más frágiles.

LA VIDA DE ORACIÓN Y CELEBRACIÓN

  1. Mirar este tiempo con profundos ojos de fe.
  2. Estamos en Cuaresma y cuarentena.
  3. Potenciar la lectura espiritual, la reflexión personal y la vida de oración.
  4. Orar juntos y saborear de un modo nuevo la Liturgia de las Horas.
  5. Es tiempo para tener espacios donde conversar espiritualmente.
  6. Tiempo de penitencia, ayuno y especial cuidado del otro que tengo al lado.
  7. Aprovechar las plataformas digitales, ofrecidas desde distintos ámbitos e instituciones eclesiales, que pueden ayudar a vivir este momento.

LA VIDA HACIA AFUERA

  1. Utiliza la tecnología para mantenerte unido a tu gente más querida y más necesitada.
  2. Realizar videollamadas para compensar la ausencia de contacto físico y generar serenidad y calma.
  3. Continúa conectado con personas vulnerables, con los más mayores, que son en estos momentos los más frágiles, por su soledad y por su debilidad física.
  4. Trata de mantener el contacto con compañeros de misión apostólica.