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Uno de los primeros colegios de significación creados en el siglo XIX y que se mantuvo entre los más importantes hasta la nacionalización de 1961, fue el dirigido por los Clérigos Regulares Pobres de la Madre de Dios de las Escuelas Pías, conocidos como escolapios, piaristas o calasancios. Esta orden fundó en 1815 la Academia Calasancia de La Habana, en Guanabacoa, que inicialmente siguió el modelo escolar de las Escuelas Pías de Getafe, en Madrid. También fundaron escuelas en Camagüey (1836) y en Bayamo (1845), todo ello antes de la introducción oficial de la orden en 1857. Tanto la de La Habana como la de Puerto Príncipe tenían el nivel de los Institutos Oficiales de Segunda Enseñanza, que no aparecieron en Cuba hasta 1863.

En 1857, los escolapios fundaron la Escuela Normal de Guanabacoa, primera de su tipo en Cuba y Latinoamérica, con una escuela primaria contigua donde los normalistas hacían sus prácticas. Después de un impacto muy positivo a nivel formativo, en 1868 cerró por cuestiones económicas. Tal fue el nivel alcanzado por los maestros graduados de esta escuela que el Gobierno homologó su título al de doctor en Pedagogía de la Universidad Nacional, y durante la intervención norteamericana se reconoció su validez sin necesidad de convalidación, permitiéndoles ejercer en la educación superior.

Fuente e información completa en https://diariodecuba.com/cultura/1694343638_49665.html