¡Guardemos en nuestro corazón y en nuestra mente, bien grabada, esta expresión! San Pablo nos dice: «Vosotros sabéis cómo me he comportado»: la transparencia de la vida.
¡Vidas conocidas, vidas legibles, vidas creíbles!
Estemos dentro del pueblo de Dios, para poder estar delante de él, con un testimonio creíble. Juntos, entonces, reconstruiremos la credibilidad de una Iglesia herida, enviada a una humanidad herida, dentro de una creación herida. Todavía no somos perfectos, pero es necesario ser creíbles.
Fuente e información completa en Religión Digital: https://lc.cx/YIFrzl
