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En el marco del servicio de animación y acompañamiento propio del Gobierno General y en nombre del P. General Carles Gil i Saguer, el P. Julio Alberto Álvarez, Asistente General para América, realizó la Visita Canónica General a la presencia escolapia en Bolivia, del 18 al 24 de enero de 2026, recorriendo las comunidades y obras de Santa Cruz, Cochabamba, Anzaldo y Cocapata. La visita se desarrolló en un clima fraterno, de escucha atenta y discernimiento compartido, con el propósito de fortalecer la vida comunitaria, sostener el dinamismo evangelizador-educativo y proyectar, con renovada esperanza, la misión de las Escuelas Pías en favor de la niñez y la juventud, especialmente la más vulnerable.

Santa Cruz: comunidad, formación inicial y misión educativa-pastoral
La Visita Canónica inició en la comunidad escolapia de Santa Cruz, donde residen los religiosos Alex De Sousa y Enivaldo De Oliveira, y donde se encuentra la Casa de Formación del Noviciado, actualmente con tres novicios: Oqueciano, Fabio y Juliano. En esta primera etapa, se mantuvieron encuentros de trabajo y diálogo con la comunidad religiosa y con los formandos, subrayando la centralidad de la vida fraterna, la fidelidad al carisma y la necesaria articulación entre formación, misión y acompañamiento personal. También se entrevistó con los hermanos ya en camino formativo Jaiban y Bryan.
Asimismo, se visitaron las obras de la presencia: el colegio y la parroquia de San Juan Bosco, y se sostuvo una reunión con los directores de las cuatro unidades educativas.

Cochabamba: memoria, misión compartida y horizonte vocacional
Posteriormente, la Visita se trasladó a la presencia escolapia en Cochabamba, donde se encuentran la comunidad, el colegio, el centro Calasanz, las residencias y la parroquia. En esta sede, prestan su servicio el P. Primitivo Arnáez, el P. Alberto Prieto, una Escolapia Laica de la Fraternidad de Betania, Itziar, y un joven postulante, Gustavo, que inicia su proceso vocacional.
Los encuentros comunitarios y pastorales permitieron reconocer, con gratitud, la solidez de la obra educativa como expresión concreta de la opción escolapia por quienes más necesitan oportunidades. La presencia del postulante Gustavo, junto con los novicios en Santa Cruz, fue acogida como un signo esperanzador que convoca a redoblar el cuidado del acompañamiento y la calidad de los procesos formativos.

Anzaldo: la primera presencia escolapia en Bolivia, fidelidad y continuidad
La tercera etapa condujo a Anzaldo, primera presencia escolapia en Bolivia, hoy acompañada por los PP. Justino Soria Vela y Carlos Aguerrea Fuentes. Allí se visitaron el internado, el colegio y la parroquia, valorando la perseverancia de la misión en un contexto que exige cercanía pastoral, constancia educativa y capacidad de sostener procesos educativos integrales.

Cocapata: fraternidad intercultural y sostenibilidad integral de la presencia
Finalmente, la Visita Canónica concluyó en Cocapata, donde sirven los padres escolapios polacos P. Stanisław Chowaniec, y P. Kazimierz Chowaniec, junto con el nuevo miembro de la comunidad, el P. Wilson Siles Lima (boliviano). Se recorrieron la comunidad, el internado, el centro Calasanz, el colegio y la parroquia, y se conocieron también los plantíos de café, trigo y otros frutos, de los que se hacen cargo los mismos padres e internos como parte de una dinámica de corresponsabilidad y trabajo educativo.
Este aspecto, vivido en clave pedagógica y comunitaria, se conectó explícitamente con el llamado al cuidado de la sostenibilidad integral de las presencias escolapias: sostenibilidad que no se reduce a lo económico, sino que integra vida comunitaria, misión, vocaciones, estructuras, formación, liderazgo y relación responsable con el entorno. No obstante, que el desafío es grande, los padres de la comunidad desenvuelven un testimonio en favor de la niñez y la Juventud de Cocapata.

Claves de inspiración y prioridades discernidas
En las distintas reuniones comunitarias, el Asistente General propició un diálogo orientado a vincular las claves de inspiración con la realidad concreta de cada comunidad y obra, subrayando desafíos que se han de asumir con carácter prioritario en la planificación y en la vida ordinaria:

  • el Movimiento Calasanz, como propuesta de itinerario evangelizador y de pertenencia;
  • la Cultura Vocacional, como horizonte transversal de toda la presencia;
  • la Pastoral Vocacional a la vida religiosa, con estrategias explícitas, acompañantes preparados y procesos cuidados;
  • la Fraternidad de las Escuelas Pías, como expresión de misión compartida y corresponsabilidad carismática y a través de Itaka-Escolapios;
  • el proyecto de presencia, como instrumento de visión, coordinación y evaluación;
  • la mentalidad de Orden, que fortalece comunión, unidad de criterios y sentido de cuerpo;
  • y la sostenibilidad integral, como garantía de continuidad y fecundidad apostólica.

El P. Julio Alberto Álvarez expresó su agradecimiento cordial y profundo por la acogida recibida en cada una de las presencias, por la disponibilidad para el diálogo franco y por la entrega cotidiana de los religiosos, laicos y colaboradores que sostienen la misión. De modo particular, la Congregación General extiende un agradecimiento especial al P. Provincial de la Provincia Brasil–Bolivia, P. Javier Aguirregabiria, por su cercanía, acompañamiento y estímulo constante a la vida y misión escolapias en la demarcación. También, agradecemos la acogida de esta visita en medio de la celebración del cumpleaños del P. Provincial. Enhorabuena por la vida que Dios le confía y la misión que realiza en favor de los más pobres.
La Visita ha permitido constatar, con sincera alegría, la bendición de las vocaciones escolapias actualmente distribuidas en las etapas del itinerario de Formación Inicial. Junto a la gratitud, durante la visita se constata: la oportunidad de consolidar el acompañamiento personal y comunitario de cada uno, y fortalecer la labor de los formadores, de modo que los procesos vocacionales crezcan en profundidad humana, madurez espiritual, identidad escolapia y disponibilidad misionera.
Concluida la Visita Canónica General, compartimos la alegría de que la presencia escolapia en Bolivia, en su diversidad de contextos y obras, posee una riqueza humana y carismática significativa. El camino continúa, con esperanza, bajo el impulso del Espíritu y la intercesión de San José de Calasanz, para que nuestras comunidades y obras sigan siendo hogar, escuela y presencia evangélica junto a la niñez y la juventud, especialmente la más pobre.