El centro de formación Errotazarra nace en 2006 como proyecto para la mejora de la empleabilidad de personas con discapacidad intelectual con la forma de Escuela Taller financiada por el servicio estatal de empleo (INEM).
Itaka Escolapios asumió entonces una demanda histórica del profesorado de las aulas de aprendizaje de tareas de nuestro colegio Calasanz de Vitoria-Gasteiz, que veían cómo el alumnado una vez consumidas todas las prórrogas posibles dentro de la educación secundaria del sistema educativo formal se veía en la mayoría de los casos sin opciones de continuar con su formación o de lograr un empleo estable. Se habían tenido contactos en vano con el departamento de educación para concertar un aula de formación profesional adaptada formal, al estilo del único centro que continúa funcionando en Euskadi de forma experimental en Otxarkoaga (Bizkaia).
En Álava no había nada de este tipo y solo en los últimos años ha habido tímidos intentos por parte de centros de formación ordinarios de ofrecer cursos adaptados de forma puntual. Por todo esto casi la totalidad del alumnado de nuestro colegio se veía con la única opción de solicitar una plaza en un taller ocupacional con escasas opciones de transitar hacia el mundo del empleo a pesar de mostrar capacidades para plantearse objetivos más ambiciosos.
El proyecto se ha ido adaptando a las posibilidades de financiación a lo largo de los años y actualmente tras la transferencia a Euskadi de las competencias en materia de formación para el empleo, es Lanbide quien financia y valida la formación que ofrecemos. Esta formación consiste en diferentes módulos que forman parte del catálogo oficial de formación e incluye materias técnicas como jardinería, (certificado de profesionalidad de nivel 1), mantenimiento, fontanería, montajes, limpieza…) y materias instrumentales complementarias como comunicación en lengua castellana, matemáticas, informática, habilidades sociolaborales, prevención de riesgos laborales…
El objetivo general de favorecer la inserción laboral de personas con discapacidad intelectual se desarrolla en unos objetivos específicos que pasan por:
Capacitarlas en el manejo de herramientas y técnicas necesarias para desempeñar labores de jardinería, mantenimiento de albergues residencias o centros educativos, gestión de albergues, operario/a de limpieza, logística de almacén, conserjería…,
Motivarlas y reforzar sus conocimientos previos para que puedan acceder a un centro de educación permanente de adultos (EPA) donde lograr la titulación de E.S.O. si no la tienen.
Enseñar habilidades para obtener y mantener un trabajo.
También nos planteamos un objetivo adicional que es sensibilizar a las personas que asisten al albergue de Barria acerca de las posibilidades de trabajo de las personas con diversidad funcional intelectual.
Nuestra forma de trabajar es adaptada a las necesidades de cada participante. El equipo lo formamos 3 educadoras de las que dos siempre estamos en el centro de forma que podemos trabajar con dos pequeños grupos de 8 personas como máximo o bien trabajar todo el grupo junto con dos educadores. La metodología consiste fundamentalmente en “aprender haciendo”. Nuestro alumnado tiene a su cargo un gran proyecto que es el mantenimiento y gestión del albergue Errotazarra de Barria que la sede de Vitoria-Gasteiz ofrece a estancias de grupos internos y externos para realizar campamentos, colonias convivencias y otros eventos educativos. El alumnado realiza las labores de jardinería, limpieza, mantenimiento, pequeñas reparaciones, horticultura o cuidado de animales que entre otras son necesarias para el buen funcionamiento de estas instalaciones. Estas tareas las realizan acompañados por los educadores a manera de pequeños proyectos simulando cuadrillas de trabajo como es habitual en el mundo laboral. Así van preparándose de una forma casi natural para las situaciones que les pueden tocar en un centro especial de empleo, en una empresa ordinaria o en el plan de empleo municipal que hace el mantenimiento del anillo verde.
Para esto contamos con el terreno del albergue de Barria a 25 kilómetros de Vitoria-Gasteiz, que cuenta con invernaderos, zona de huertas, zonas ajardinadas, arbolado, setos y caminos donde realizar:
- Labores de instalación, y mantenimiento de cultivos y del césped.
Implantación y mantenimiento de ejemplares de plantas hortícolas, frutales, forestales y ornamentales. Esto implica manejar técnicas de riego, poda, cuidados, recolección de cosechas y procesado de los restos generados. - Mantenimiento de las vías que lo recorren, los vallados que limitan los diferentes espacios y el mobiliario que usan las visitas para el juego, el descanso y otras actividades.
- Repartimos estas tareas por equipos tratando de que todos y todas vayan haciendo de todo, al principio con herramientas manuales y según vamos aprendiendo, pasamos a utilizar las máquinas para la siega, el desbroce o la trituración de restos para realizar acolchados o fabricar nuestro propio compost con el que abonamos nuestros cultivos.
El objetivo es aprender y nuestro terreno es limitado. Por eso la producción no es muy grande, pero sí llega para enriquecer la dieta de parte del alumnado del colegio que pasa estancias cortas de convivencias con patatas, cebollas, puerros o calabazas que se convierten en deliciosos purés. Todo ecológico y de “kilómetro 0”. También a veces podemos repartir algo para llevar a casa y presumir de lo que hacemos con la familia.
El alumnado se desplaza a diario en el autobús de línea. El horario comprende toda la mañana y termina a la hora de comer. La comida la hacemos en un espacio común que cuenta con varios microondas y nevera para que quien lo necesite pueda calentar la comida que cada cual lleva de su casa. El tiempo dedicado a la comida, el que consumimos en el cuidado de los ponis, las gallinas y las cabras, el que nos lleva prepararnos para las labores, el que dedicamos a recoger y limpiar las herramientas y los espacios que utilizamos (talleres, vestuarios, jardín, invernaderos, cuarto de baño, aula…), el descanso para el almuerzo son tiempos que también tiene un importante contenido formativo. En estos tiempos, adquirimos los hábitos y entrenamos muchas de las habilidades complementarias que favorecen que una vez consiguen su primer empleo puedan conservarlo y ser felices en él por mucho tiempo.
