Roma, 5–6 de marzo de 2026. En el marco del 25.º aniversario de la Red Itaka‑Escolapios (que se conmemoró el 9 de marzo), tuvo lugar en la Casa General de Roma un encuentro de los principales equipos impulsores de esta plataforma de misión compartida. Participaron 19 personas en representación de la Congregación General, el Consejo General de la Fraternidad, el Patronato y la Comisión Ejecutiva de Itaka‑Escolapios, con el objetivo de revisar el momento actual de la Red y fortalecer su aportación al conjunto de la Orden y la Fraternidad, hoy presentes en 11 demarcaciones.
El encuentro se vivió como una auténtica “celebración a 360 grados”: sobria, fraterna y propositiva, centrada en custodiar con lucidez el don carismático recibido por las Escuelas Pías a través de san José de Calasanz, cuya expresión más concreta y exigente es la centralidad del niño pobre, destinatario preferente de la misión escolapia y criterio permanente de discernimiento.
La primera jornada contó con tres intervenciones que orientaron el trabajo común: P. Carles Gil, Padre General, en nombre de la Congregación General; P. Emmanuel Suárez, en nombre del Consejo General de la Fraternidad; y P. Juan Alfonso Serra, como presidente de la Red. Sus aportes ofrecieron un marco de lectura compartido sobre avances, desafíos y prioridades de Itaka‑Escolapios como plataforma institucional de misión compartida entre religiosos y laicos, llamada a favorecer comunión, corresponsabilidad y sostenibilidad de las presencias.
La segunda jornada se articuló en sesiones de trabajo y espacios de conversación en grupos. Igor Irigoyen, Coordinador General, Mayte Ramírez, Constanza de las Marinas, y Ender Mijangos presentaron cada uno, una panorámica de la realidad de Itaka‑Escolapios en las demarcaciones; se abordaron aspectos operacionales, organizativos y se revisaron criterios de administración económica, con el propósito de desarrollar una gestión transparente y coherente con la misión. Las aportaciones y conclusiones del encuentro se recogerán en un comunicado final.
En el diálogo se reafirmó que Itaka‑Escolapios no es únicamente una estructura operativa, sino una expresión concreta de colaboración y comunión para cuidar y proyectar el carisma escolapio en favor de quienes más nos necesitan. En este horizonte se subrayaron algunos dinamismos especialmente relevantes para la sostenibilidad integral.
