Después de un tiempo de preparación llamado Cuaresma, hoy iniciamos un tiempo mágico donde se nos presenta la oportunidad de acercanos a las claves de nuestra fe: el desenlace de la vida de Jesús, el hombre que nos trajo la Buena Noticia con su palabra y su vida, que nos deja el regalo de la Eucaristía y del mandato del amor que crea la fraternidad con el Padre Dios, que entrega su vida para que tengamos la VIDA con mayúscula… y que sigue vivo también hoy en medio de nosotros.
Es una oportunidad mágica que podemos aprovechar.
