Seleccionar página

Con el título ESCOSISTEMAS DE INCLUSIÓN, se celebró en Salamanca el pasado jueves 26 de marzo un encuentro de educación no formal de ámbito escolapio. Retomando una iniciativa que desarrollaba la antigua circunscripción española, al encuentro de proyectos y obras de ENF de nuestra provincia Betania, se sumaron representantes de las otras dos demarcaciones españolas: Cataluña y Emaús; para conocernos mejor y generar sinergias que ayuden a mantener viva nuestra misión de atender con calidez y calidad a los niños, niñas, adolescentes y jóvenes que, por justicia, merecen nuevas y buenas oportunidades.

Además de conocer el ritmo e iniciativas de la Orden en el ámbito ya reconocido desde 2009 de la Educación No Formal, desde el inicio se invito a todos los asistentes a levantar la mirada y reconocerse en conjunto como comunidad que no camina sola en el marco de las Escuelas Pías, y que cree que un cambio de mirada de la sociedad, porque una mirada más inclusiva es posible, y sin duda quien nos inspira es Calasanz.

Se compartió el trabajo que se realiza en el ámbito de la ENF del internado del Colegio Calasanz de Salamanca, se dieron a conocer todos los proyectos y obras de la Fundación Camins, y aquellos de la RED Itaka-Escolapios que se desarrollan en España, en las provincias de Betania y Emaús. Y por último, con ayuda de chicos y chicas que allí viven, se presentó el “ecosistema de Santiago Uno”. E incluso de la mano de Omar, varias de las personas asistentes, pudieron descubrir que Calasanz hoy sigue llamando la atención de algunos jóvenes desde su entrega y valentía.

La segunda parte de la mañana, a través de una mesa redonda, se centró en la concreción de tres de los modelos de intervención que llevamos a cabo en los proyectos de ENF escolapios. Modelos como el que desarrolla la arteterapeuta Laura Garcia en Llum (Centro socioeducativo de Valencia), como espacio libre de creación sin juicios, donde el arte no se presenta como habilidad sino como reconocimiento de nuestra propia autenticidad creativa y como espacio de libertad y autoconocimiento.

O también el modelo sistémico que se desarrolla en el Projecte Acollida (F. Camins), o el acompañamiento integral y personalizado  de APM (Acompañamiento a Personas Migrantes) de Itaka-Escolapios.

Berna desde Barcelona y Ali desde Bilbao, favorecieron una reflexión conjunta de los oyentes sobre causas y consecuencias de los procesos migratorios, así como las respuestas escolapias que estamos dando en ambas localidades; con un cuidado de calidad de los profesionales y la participación espectacular de gran cantidad de personas voluntarias que lo hacen posible.

Ha sido también un espacio bonito donde poder encontrarse presencialmente personas participantes de la red de Itaka-Escolapios de diversas presencias escolapias en el marco de la celebración del 25 aniversario, pocas semanas después del encuentro internacional online. Desde los hogares de Soria, Vitoria, Pamplona o Bilbao, o los centros socioeducativos de Madrid, Zaragoza, Granada o Valencia, se ha celebrado todo aquello que nos une con la alegría para compartir de cerca y conocer también las acciones de Camins y Santiago Uno.

Tras la comida cuidada especialmente por educadores y jóvenes estudiantes de cocina de Santiago Uno, todos los asistentes se trasladaron a la escuela Lorenzo Milani para compartir el trabajo que artístico que han desarrollado los últimos dos meses chicos y chicas de los proyectos socioeducativos de València y Salamanca a través de una exposición maravillosa pensada para poder trasladarse incluso a cualquiera de nuestras obras.  Y también algunos talleres con los que conocer mejor algunas acciones que se desarrollan en nuestro país: la participación de educadoras sociales en los colegios escolapios de Mataró y Terrasa; el trabajo con las familias del proyecto ACOMPAÑA de Itaka-Escolapios Zaragoza; y el aula CEA con aves rapaces, las prácticas de floristería o el huerto ecosocial de la fundación Mil Caminos de Santiago Uno.

El encuentro concluyó con la espectacular actuación de la escuela de Circo Santiago Uno. Percusión, breakdance, magia, malabares o acrobacias aéreas son algunas de las actuaciones que, cada vez con más profesionalidad, se presentaron antes de la despedida. La alegría de estos niños y jóvenes, que comparten su mejor versión durante la actuación, mostrando también la satisfacción de una tarea bien hecha fruto de muchas horas de entrenamiento y educación posibilita la sonrisa de los espectadores, y facilita el reconocimiento a un trabajo bien hecho que sin duda ayuda a creer en la “magia” de la educación como motor de cambio personal y social.

Fuente, información completa y más fotos en https://www.itakaescolapios.org/es/2026/03/encuentro-escolapio-de-educacion-no-formal-ecosistemas-de-inclusion/