No todos los héroes usan capa… como el padre Chinchachoma, que cambió la vida de miles de niños de la calle. Casi han pasado 29 años de la muerte de Alejandro García-Durán de Lara, el padre Chinchachoma, un sacerdote escolapio que lo dejó todo para cuidar a los niños en situación de calle.
En México, el padre Alejandro sintió intensamente el llamado de Dios a dedicar su vida a los más olvidados por la sociedad. Sus amigos, familiares y colaboradores lo recuerdan como un servidor incansable: un hombre tosco, directo y malhablado y, al mismo tiempo, dulce, cariñoso y con un gran corazón; sobre todo, un hombre de Dios.
Esta es su increíble historia: https://dlf.desdelafe.mx/4mlL6CS
