Seleccionar página

En un mundo marcado por las guerras, el rearme, la polarización, los discursos de odio y tantas formas de violencia cotidiana —también en las redes sociales—, este número nos invita a mirar a los jóvenes no como espectadores pasivos de una realidad herida, sino como constructores de paz, mediadores, artesanos de fraternidad y semillas vivas de reconciliación. Durante estos días de verano, te animamos a dedicar un momento a leerla, saborearla y compartirla con quienes acompañan procesos de pastoral juvenil, educación, evangelización o compromiso social.

Por qué merece la pena leer este número?

  1. Porque ayuda a pensar la paz desde la fe. No como una idea ingenua o lejana, sino como una tarea concreta que nace de un corazón reconciliado y se construye con justicia, escucha, perdón, diálogo y compromiso.
  2. Porque ofrece claves pastorales para acompañar a los jóvenes. La revista recoge reflexiones, testimonios y propuestas prácticas para educar en la noviolencia, responder al odio, trabajar la paz interior y generar espacios de encuentro.
  3. Porque conecta con los grandes desafíos actuales. Guerras, polarización, redes sociales, discursos de odio, conflictos internacionales, educación emocional, cultura digital y compromiso cristiano aparecen en sus páginas como llamadas a acompañar mejor y a evangelizar con esperanza.
  4. Porque puede ayudarte a preparar el nuevo curso pastoral. Este número ofrece materiales, dinámicas y recursos que pueden inspirar encuentros, grupos, procesos formativos, espacios de oración y propuestas educativas con adolescentes y jóvenes.

Y, si te parece valiosa, ayúdanos a compartirla con otras personas, comunidades, colegios, parroquias, movimientos y equipos de pastoral.

La encontramos en https://rpj.es/wp-content/uploads/2026/07/RPJ_581-1_compressed.pdf