A veces escuchamos que es difícil entender la realidad de Itaka – Escolapios. Y, siguiendo el criterio evangélico de «por sus obras los conoceréis», recordamos lo que ha hecho, hace y quiere seguir haciendo esta Red internacional escolapia.
Hace todo lo que puede para hacer un mundo mejor en todos los países donde es llamada, por medio de una educación cristiana transformadora de las personas que participan y de los entornos en que se encuentra. O, en otras palabras, lo que pensamos que haría hoy Calasanz, trabajando juntos religiosos y laicos, en escuelas, centros de educación no formal, acciones de sensibilización y formación, apoyo a labores pastorales, Movimiento Calasnz, hogares e internados, refuerzo escolar, alfabetización, proyectos de inclusión y solidaridad internacionales, formación de educadores, educación en el tiempo libre, impulso del voluntariado…
