Pero David como buen artista no se conforma con crear un tema, quiere más y paralelo contó con la colaboración de otros artistas: El proyecto cuenta con la colaboración de Ixcís, que se sumó de forma generosa y desinteresada, y con la participación del Coro Fátima. Los niños y niñas del coro prepararon la canción durante semanas, aprendieron la letra y se implicaron tanto en la grabación de las voces como en la parte audiovisual del proyecto. La experiencia fue especialmente significativa por la forma en que los niños comprendieron la historia que estaban interpretando. Durante los primeros ensayos, según trasladaron sus profesores, algunos reaccionaron con una emoción muy intensa al conocer la tragedia del protagonista. Ese proceso convirtió la participación en algo más que una grabación: fue también una oportunidad para hablar de empatía, infancia y consecuencias de la guerra desde un lenguaje que podían comprender, la música.
El proyecto se completa con materiales didácticos dirigidos a alumnado de 5.º y 6.º de Primaria, ESO y Bachillerato, concebidos para trabajar en el ámbito educativo sus objetivos de sensibilización, reflexión y conciencia sobre la realidad de la infancia afectada por los conflictos armados. Estos materiales estarán dispobibles también en inglés y la canción se podrá leer en otros idiomas. Estos detalles hace de este proyecto un producto más versatil en el mundo educativo y apto para ser usado en varias asignaturas o incluso por academias de idomas.
LETRA OFICIAL
Se cayó la casa. Trece pisos de polvo y carbón
Se apagó la risa. Se encendió mi respiración
Mamá ya no contesta y papá no me puede levantar
Mi juguete en la puerta. Todavía me puede ver temblar
Tengo cinco años y mi mundo roto. Un peluche sucio y este sol sin voz
He gritado sus nombres, pero el humo es sordo. ¿Dónde se esconde su canción?
Tengo cinco años y los brazos fríos. Una fila larga y un pequeño pan
Duermo abrazado a lo que recuerdo, para que este miedo no crezca más
Hay un mar de mantas. Cada una tapa un corazón.
Pregunto si duermen. Me dicen que es otra cosa peor.
Hay voces que susurran que tal vez mañana tenga que marchar.
Pero nadie me explica por qué mi dibujo no pude acabar.
Tengo cinco años y mi mundo roto. Un peluche sucio y este sol sin voz
He gritado sus nombres, pero el humo es sordo. ¿Dónde se esconde su canción?
Tengo cinco años y los brazos fríos. Una fila larga y un pequeño pan
Duermo abrazado a lo que recuerdo para que este miedo no crezca más
Yo solo quería aprender a nadar. Correr en la plaza. Perder y ganar
Ahora cuento estrellas desde este portal, pidiéndole al cielo que los deje entrar
Tengo cinco años y mi mundo roto. Un peluche sucio y este sol sin voz
He gritado sus nombres pero el humo es sordo ¿Quién va a decirme a dónde voy?
Tengo cinco años y el corazón frío y mi nombre escrito a boli en un papel
Cuando me preguntan de dónde vengo, yo señalo el polvo y digo «no lo sé»
Guíalo. Guíalo. Guíalo.
CRÉDITOS
Grabado en los Estudios Santafé, de Madrid (www.santafeproducciones.com)
Letra y música: David Santafé
Producción, arreglos, mezcla y mastering: David Santafé
Voces solistas: David Santafé, Alfonso Moreno (Ixcís) y Susana Melero (Ixcís)
Coros: Alfonso Moreno y Susana Melero.
Coros infantiles: Coro Fátima – Colegio Nuestra Señora de Fátima (Madrid)
Guión, grabación de imágenes del Coro Fátima, generación de video por IA y montaje del videoclip: David Santafé.
Confieso que el videoclip me ha movido por dentro. Consciente de que la realidad en este mundo es cruel y que los niños y los inocentes son quienes pagan el precio más alto del delirio de unos pocos.
Hay que difundir estos trabajos, porque quien no se sienta movido por esta canción es porque tiene un corazón de piedra.
Son demasiadas las generaciones de “Mundos rotos”, ¡basta ya! callen las armas! y que el silencio lo cubra solo la música.
Tomado de Religión Digital: https://short.do/3ARosV