Y eso nos puede llevar a una equivocación: es verdad que no somos ÚNICAMENTE una ONGD, pero también actuamos como tal desde muchos siglos antes de que naciese tal palabra.
Quizã los más precioso de la Iglesia, de los escolapios… es que somos muchas cosas al mismo tiempo, pero con mucha claridad de dónde está el centro: en Jesucristo.
Porque sí somos una ONGD, somos una empresa, somos una comunidad, somos una familia, somos un proyecto, somos testimonio, somos imperfectos, somos una red, somos… muchas cosas. Y cada palabra de esas nos indica algo de nuestra identidad, y siempre sabiendo que lo más importante es que somos seguidores de Jesús.
