Péter Magyar, primer ministro de Hungría y antiguo alumno del colegio escolapio de Budapest (Hungría), visitó la Casa General de las Escuelas Pías. En la iglesia, contempló la vela encendida por la Provincia de Hungría, visitó la habitación de San José de Calasanz y, al llegar a la terraza, conversó con los miembros de la delegación escolapia.
Con motivo de este acontecimiento, el P. General Carles Gil i Saguer —quien se encuentra realizando la visita canónica en Filipinas— envió una carta al primer ministro húngaro. Extraemos el siguiente fragmento:
«Con motivo de su visita a San Pantaleo, nuestra Casa Generalicia en Roma, acompañado por el Sr. Péter Kveck, embajador de Hungría ante la Santa Sede —ambos exalumnos de los Escolapios—, quisiera hacerle llegar mi más cordial saludo y darle la bienvenida a esta casa, que posee un significado tan especial para toda nuestra Orden.
(…)
Sé que durante su visita tendrá la oportunidad de orar junto a la tumba donde descansan los restos de nuestro santo fundador. Desde Filipinas nos uniremos a usted en la oración, encomendando al Señor las esperanzas de Hungría y, muy especialmente, el presente y el futuro de sus niños y jóvenes».
