En el inicio de septiembre de 1991 comenzaron las tres primeras pequeñas comunidades de Itaka, como fruto del proceso pastoral del colegio de Bilbao y un largo tiempo de reflexión sobre la desembocadura de aquellos grupos y de sus acciones hacia el entorno.
Es conveniente celebrar estas efemérides para dar gracias al Señor por habernos guiado y continuar a nuestro lado y también para renovar nuetro compromiso por seguirle al estilo de Calasanz y de los escolapios.
