En 2015, en la ciudad de Kilis, en el sur de Turquía, una boda llamó la atención del mundo por una decisión muy poco común. Los novios, Fethullah Üzümcüoğlu y Esra Polat, optaron por transformar su celebración en un acto solidario.
En lugar de gastar el presupuesto en un gran banquete para invitados, decidieron destinar ese dinero a preparar y repartir comida para miles de refugiados sirios que vivían en la región fronteriza. Con la ayuda de familiares y voluntarios, organizaron una jornada en la que se sirvieron comidas a alrededor de 4.000 personas.
En vez de una fiesta privada, la pareja pasó su día especial entregando platos de comida y compartiendo con familias desplazadas por la guerra en Siria. Su gesto fue ampliamente comentado y se convirtió en un ejemplo de cómo una celebración puede transformarse en una oportunidad para ayudar a quienes más lo necesitan.
