El informe Jóvenes Españoles 2026 de la Fundación SM dibuja a una generación marcada por un fuerte pragmatismo individualista y una relación tensa con la migración.
La necesidad de encontrar vivienda y un empleo estable desplaza casi por completo a los grandes ideales históricos como el trabajo o los estudios. Causas como el ecologismo o la equidad ceden terreno ante la urgencia ineludible de la supervivencia material. Aflora una grave desilusión con la democracia por su aparente incapacidad para resolver las dificultades cotidianas del presente. Casi la mitad de la juventud plantea que un régimen autoritario podría asegurar la paz.
La apatía política avanza ante la certeza de que las protestas sociales ya no consiguen transformaciones verdaderamente útiles. Este trabajo sociológico constata también un evidente refuerzo de los estereotipos sexistas y un claro retroceso en igualdad. En el plano espiritual, el arraigo del catolicismo experimenta un notable repunte estadístico en el último lustro. Sin embargo, esta nueva fe funciona como un mosaico que mezcla la tradición cristiana con la magia o el karma.