Seleccionar página

Queridos hermanos y hermanas en las Escuelas Pías,
Acabamos de concluir en Bratislava, Eslovaquia, el Consejo de Superiores Mayores de nuestra Orden. Durante varios días nos hemos reunido los hermanos a quienes se ha confiado el servicio de animar y acompañar a las distintas Demarcaciones de las Escuelas Pías. Hemos compartido oración, reflexión, diálogo y discernimiento. Hemos escuchado la realidad de nuestras presencias, sus desafíos y preocupaciones, pero también sus sueños, búsquedas y esperanzas…

El lema que acompañó nuestro encuentro fue precisamente: Donde hay vida. No se trataba de un eslogan ni de una frase inspiradora. Ha sido una invitación a mirar la realidad con ojos nuevos. En un momento importante para la Orden, marcado por el camino capitular que acabamos de iniciar, quisimos preguntarnos juntos dónde reconocemos hoy la vida que el Espíritu está generando en las Escuelas Pías, qué signos de esperanza merecen ser cuidados y qué cultura estamos llamados a cultivar para que el carisma de Calasanz siga siendo fuente de vida también mañana…

En el Consejo hemos contemplado muchos signos de esa vida: la entrega discreta de tantos escolapios; la generosidad de miles de laicos y laicas comprometidos con nuestra misión; los jóvenes que participan en nuestros procesos pastorales; las nuevas presencias que surgen en las periferias; las comunidades que siguen rezando, acompañando y sirviendo; las vocaciones que continúan apareciendo; las iniciativas educativas que responden creativamente a los desafíos actuales; los gestos de fraternidad que construyen comunión entre personas, culturas y provincias. Todo ello constituye un patrimonio inmenso que a veces corremos el riesgo de dar por supuesto.
También hemos reconocido algunas fuentes de vida que generan una especial vitalidad para las Escuelas Pías: la autenticidad de nuestra identidad escolapia; la centralidad de Jesucristo; la comunión entre las Demarcaciones y con toda la Orden; la pastoral juvenil y vocacional; la misión compartida con los laicos; unas Escuelas Pías en salida, capaces de abrir caminos nuevos allí donde más se las necesita; la apertura a las periferias; la sostenibilidad integral; la salvaguarda y el cuidado de los menores y de las personas vulnerables. No los presentamos como un catálogo definido de prioridades, sino como lugares donde el Espíritu parece estar suscitando hoy nueva vida para nuestra Orden…

Encontramos la carta completa en https://escolapios21.org/wp-content/uploads/2026/06/260605-SALUTATIO-Donde-hay-vida-II-COnsejo-SSMM.pdf