Del 1 al 18 de junio, la Comunidad Virgen de las Escuelas Pías de Atambua acogió a tres jóvenes procedentes de Banggai Selatan (Sulawesi), Lembata (Flores) y Sukabitetek (Atambua), quienes participaron en unas jornadas vocacionales orientadas al discernimiento y al conocimiento más profundo del carisma escolapio.
Durante estos días, los participantes tuvieron la oportunidad de acercarse a la vida y obra de San José de Calasanz, descubriendo su pasión por Dios y por la educación integral de los niños y jóvenes, especialmente de los más necesitados. Asimismo, profundizaron en la riqueza espiritual y carismática de la Orden de las Escuelas Pías, conociendo más de cerca su historia, misión y presencia en la Iglesia y en el mundo.
La experiencia estuvo marcada por la vida comunitaria compartida con los religiosos escolapios. A través de la oración, la convivencia fraterna, y los momentos de formación, los jóvenes pudieron experimentar la alegría de vivir en comunidad y el valor de una vocación consagrada al servicio de Dios y de los demás.
De manera particular, estas jornadas permitieron a los participantes descubrir la belleza de la misión educativa escolapia, entendida como un verdadero ministerio evangelizador que busca formar personas íntegras, comprometidas con la sociedad y abiertas al encuentro con Cristo. Igualmente, tuvieron la oportunidad de profundizar en su vida espiritual y de experimentar la dulzura de una existencia centrada en Jesucristo, fundamento y sentido de toda vocación cristiana.
El Equipo de Pastoral Vocacional de Indonesia expresa también su sincero agradecimiento a los religiosos que generosamente colaboraron en el desarrollo de estas jornadas vocacionales. De manera especial, agradecemos la disponibilidad, el acompañamiento y los valiosos aportes de los padres Carles Gil, Eloy, Alejandro, Marcelino, Yulius, Boni, Kris y Víctor, así como de los hermanos Julião, Marius y Luis, y la escolapia Afni. Gracias a su testimonio de vida, cercanía fraterna y dedicación, los jóvenes participantes pudieron conocer más profundamente el carisma escolapio y vivir una experiencia significativa de discernimiento vocacional.
Con gratitud al Señor por estos días de convivencia y discernimiento, la comunidad encomienda a estos jóvenes a la intercesión de la Virgen María y de San José de Calasanz, para que continúen escuchando con generosidad la llamada de Dios y descubran con claridad el camino al que Él los invita.
Que el Señor siga suscitando abundantes vocaciones para la Iglesia y para las Escuelas Pías, al servicio de los niños, jóvenes y personas más necesitadas.
