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La biografía del escolapio S. Pompilio Mª Pirrotti es “extraña”. Pero no debe extrañar, si recordamos que el santoral está lleno de vidas muy diversas: hay santos fuertes, humanamente hablando, y santos débiles. Pompilio María perteneció a los segundos. Su salud física y psíquica fue frágil, muy frágil. Y su actividad llegó a ser febril. Él mismo lo testimonia en más de una ocasión.

Una nota, sin embargo, es común a todos los santos: en ellos se evidencia la fuerza de Dios, en ellos se hace presente, se representa, la pasión y muerte de Jesús. Pompilio María fue perseguido y condenado reiteradas veces por las autoridades eclesiásticas y civiles, como Calasanz, su fundador; como Cristo… porque no ha de ser el discípulo más que su Maestro. Por eso, la gente del pueblo lo admiró y siguió. Los hechos humanos tienen comprensión, si se descubren las coordenadas histórico-sociales en las que tuvieron lugar. Los hechos divinos sólo se comprenden si se cree en el Resucitado, que vive, es Señor de la Historia y le gusta revelarse en la debilidad. La vida de un santo es una conjunción de hechos humanos y divinos.

¿Qué puede decirnos hoy la vida de un escolapio italiano del siglo XVIII? Si sigues leyendo, te sorprenderás.

Lo encntramos en https://edicionescalasancias.org/wp-content/uploads/2026/07/La_fuerza_de_Dios.epub