Seleccionar página

(ZENIT Noticias / Madrid, 07.07.2026).- Durante años se dio casi por descontado que cada nueva generación española sería menos religiosa que la anterior.
Sin embargo, los datos más recientes invitan a matizar esa idea. Sin anunciar un vuelco histórico ni un retorno masivo a la práctica religiosa, sí parecen apuntar al inicio de una tendencia distinta: entre los jóvenes adultos crece la identificación con el catolicismo respecto a quienes les preceden inmediatamente.
La reflexión ha cobrado especial fuerza tras el viaje apostólico de León XIV a España. En ese contexto, el Pontífice lanzó un mensaje que muchos interpretan como un programa de futuro para la Iglesia española: pidió que la religiosidad que ha marcado durante siglos la historia del país no se convierta en una pieza de museo, sino que siga siendo una fuente viva de fe para las nuevas generaciones. La pregunta es inevitable: ¿esa percepción de un renovado interés por el cristianismo responde únicamente a fenómenos mediáticos o puede comprobarse con datos?
Una respuesta parcial llega a partir del análisis de los microdatos de los cuatro últimos barómetros del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), correspondientes al periodo comprendido entre enero y abril de 2026. El estudio, elaborado por Target Point, examina 16.069 entrevistas individuales y anónimas, posteriormente ponderadas mediante variables como sexo, edad, comunidad autónoma, tamaño del municipio, nivel educativo, situación laboral y recuerdo de voto en las elecciones generales de 2023, con el objetivo de obtener una fotografía más ajustada de la realidad social.
Uno de los resultados más llamativos aparece al comparar generaciones. Entre los españoles de 18 a 29 años se observa una proporción superior de personas que se definen como católicas —tanto practicantes como no practicantes— respecto al grupo inmediatamente anterior, el de 30 a 39 años. La diferencia resulta especialmente significativa entre quienes afirman practicar su fe: el 12,2 % de los jóvenes se considera católico practicante, frente al 10,3 % del siguiente tramo de edad.
Aunque la distancia porcentual no es muy amplia, rompe una dinámica que durante décadas parecía avanzar en una única dirección. En lugar de registrar un descenso continuo de la identidad religiosa con cada generación, los datos apuntan a un leve repunte entre los más jóvenes.

Fuente en Religión Digital: https://short.do/lGMlFA