No siempre es fácil tener el convencimiento de que soy llamado a ser padre escolapio. Por un lado, podemos sentir adminiración por algunos padres escolapios, haber soñado alguna vez por ser uno de ellos, tener la duda de si es mi vocación…
Hay diversas maneras de comprobar si es mi vocación: la oración y cercanía a Jesús, la valentía como disponibilidad si lo llego a descubrir, la fuerza coque me atrae la misió escolapia con la educación de los más necesitados, el mayor conocimiento del carisma escolapio, el atreverme a pedir acompañamiento para que me ayude a discernir…
Aquí tenemos un sencillo dibujo con algunas pistas y una invitación a contactar con nosotros… si quieres.
