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Esta es la lista de los diez autores de fuera de América Latina que me enseñaron a leer el evangelio: quién es cada uno, en una línea, y un libro para empezar. Cada nombre lleva a un artículo largo, con su historia, su contexto y tres libros. Es la primera parte de una serie de cuatro: siguen las autoras del mundo, los autores latinoamericanos y las autoras latinoamericanas.
Cuando alguien me pregunta qué leer para entender el evangelio, casi siempre le doy una lista distinta a la que le daría la librería cristiana de su barrio. No porque los de la librería sean malos, sino porque estos diez me abrieron puertas que los otros no. Son biblistas y teólogos, protestantes y católicos, alemanes, ingleses, suizos, un irlandés, un vasco y un gringo. Ninguno escribe para hacerte sentir bien. Todos escriben para que leas mejor el evangelio. Van del diez al uno, y el orden es el mío: el de cuánto me cambiaron.

10. Gerd Theissen: los primeros cristianos con sociología
Biblista alemán, nacido en 1943, profesor en Heidelberg. Desde los años setenta leyó el Nuevo Testamento preguntando quiénes eran, de qué vivían y qué arriesgaban los que siguieron a Jesús. Su libro más leído es una novela, La sombra del Galileo, donde un joven judío recorre Galilea preguntando por Jesús sin verlo nunca de frente. Empieza por ahí. Su artículo completo: Gerd Theissen: quién es y tres libros para empezar.

9. Hans Küng: el sacerdote que preguntó si el papa se equivoca
Teólogo católico suizo, 1928–2021, perito del Concilio Vaticano II a los treinta y cuatro años. En 1970 publicó ¿Infalible? Una pregunta, y en 1979 Roma le retiró la licencia para enseñar teología católica. Siguió siendo sacerdote hasta el final. Empieza por Ser cristiano, mil páginas que se leen. Su artículo completo: Hans Küng: quién es y tres libros para empezar.

8. Karl Barth: la Biblia en una mano y el periódico en la otra
Teólogo suizo, 1886–1968. Pastor de un pueblo de obreros cuando vio a sus maestros firmar a favor de la Primera Guerra, escribió un comentario a Romanos que voló la teología de su tiempo: Dios no es el punto más alto de nuestra cultura, es el que la interrumpe. Redactó la declaración con la que una parte de la iglesia alemana le dijo no a Hitler. Empieza por Introducción a la teología evangélica, no por Romanos. Su artículo completo: Karl Barth: quién es y tres libros para empezar.

7. Dietrich Bonhoeffer: la gracia que no es barata
Pastor luterano alemán, 1906–1945. Cuando casi toda la iglesia de su país bendecía a Hitler, formó pastores en un seminario clandestino, entró en la conspiración contra el dictador y lo ahorcaron tres semanas antes del fin de la guerra. Escribió contra la «gracia barata», el perdón que no cambia nada. Empieza por El precio de la gracia. Su artículo completo: Dietrich Bonhoeffer: quién es y tres libros para empezar.

6. John Dominic Crossan: un campesino judío bajo un imperio
Biblista irlandés, nacido en 1934, exsacerdote, profesor en Chicago. Con la arqueología y la historia social reconstruyó la Galilea real y describió a Jesús como un jornalero judío que enfrentó a Roma con una mesa abierta para todos y sanidades sin cobrar. En la resurrección no lo sigo; en Galilea, sí. Empieza por Jesús: biografía revolucionaria. Su artículo completo: John Dominic Crossan: quién es y tres libros para empezar.

5. Jürgen Moltmann: el Dios que sufre en la cruz
Teólogo alemán, 1926–2024. Se hizo cristiano en un campo de prisioneros en Inglaterra, y escribió que Dios no mira el dolor desde arriba, sino que lo padece en la cruz. Su libro amaneció manchado de sangre en el cuarto de un jesuita la madrugada en que el ejército salvadoreño asesinó a seis sacerdotes en la UCA, en 1989. Empieza por El Dios crucificado. Su artículo completo: Jürgen Moltmann: quién es y tres libros para empezar.

4. Paul Tillich: veintidós sermones que releo cada año
Teólogo luterano alemán, 1886–1965, capellán en las trincheras de la Primera Guerra y de los primeros profesores que el nazismo sacó de la universidad. En Nueva York predicó para gente que ya no podía creer con las palabras de antes, y esos sermones son Se conmueven los cimientos de la tierra, el primer libro que leo cada enero. Empieza por ahí. Su artículo completo: Paul Tillich: quién es y tres libros para empezar.

3. Xabier Pikaza: Marcos leído desde los que sobran
Biblista vasco, nacido en 1941, exmercedario, profesor en Salamanca durante treinta años hasta que sus ideas le costaron la cátedra. Lee el evangelio de Marcos desde los leprosos, los endemoniados y las mujeres que aparecen en él, y ha escrito más de cien libros para que cualquiera pueda leerlo así. Empieza por su Evangelio de Marcos. Su artículo completo: Xabier Pikaza: quién es y tres libros para empezar.

2. Greg Boyd: toda la Biblia leída desde la cruz
Teólogo y pastor anabautista de Minnesota, nacido en 1957. En 2004 se negó a poner su púlpito al servicio de un partido y vio irse a mil personas de su iglesia. Su libro grande propone leer los pasajes más violentos de la Biblia desde la cruz de Jesús: si un texto muestra un Dios violento, el problema es la lectura, no Dios. Empieza por Cartas de un escéptico. Su artículo completo: Greg Boyd: quién es y tres libros para empezar.

1. N. T. Wright: la resurrección como el comienzo de la nueva creación
Biblista anglicano inglés, nacido en 1948, obispo de Durham y profesor en Oxford y St Andrews. Ahondó como pocos en el judaísmo del siglo uno desde el que Pablo hablaba, y puso la resurrección donde el Nuevo Testamento la pone: no como la puerta de salida hacia el cielo, sino como el primer día de la nueva creación. Empieza por Sorprendidos por la esperanza. Su artículo completo: N. T. Wright: quién es y tres libros para empezar.

Lo que tienen en común
No los escogí por eso, pero al ponerlos en fila lo vi: a seis de los diez les costó algo pensar en voz alta. A Tillich lo echó de la universidad el nazismo; a Barth también, por no jurarle a Hitler; a Bonhoeffer lo ahorcaron. A Küng, Roma le quitó la licencia; a Pikaza, su universidad le quitó la cátedra; a Boyd se le fue la quinta parte de su iglesia. Ninguno se calló y ninguno se fue con rencor: siguieron escribiendo, casi todos dentro de la iglesia que los castigó. Eso me dice qué clase de teología merece leerse: la que le costó algo a quien la escribió.
Y tienen en común el suelo. Los diez leen a Jesús como un judío de Galilea del siglo uno, con imperio, con deudas, con vecinos, y ninguno lo saca de ahí para volverlo una idea. Por eso me sirven para el evangelio: porque el evangelio pasó en un lugar.

Cómo leer teología sin haber estudiado teología
La mayoría de estos diez escribió para especialistas, y varios tienen obras de mil páginas con notas al pie. Lo que los junta no es que sean fáciles: es que vienen de lugares y tradiciones distintas, un anglicano inglés, un católico suizo, un anabautista de Minnesota, un exmercedario vasco, luteranos y reformados alemanes, y que cada uno abre una entrada al mismo evangelio que los otros no abren. Se puede entrar sin haber estudiado teología, y hay maneras de hacerlo.
Primero, un libro a la vez y con la Biblia abierta. Casi todos estos autores comentan textos concretos, Romanos, Marcos, los Salmos, y se entienden el doble si uno lee el pasaje antes que el comentario. No hay que saber griego: hay que tener la Biblia al lado.
Segundo, la biografía antes que la obra. Un libro de Bonhoeffer leído sin saber que lo escribió un hombre perseguido es otro libro. Por eso cada artículo de esta serie empieza por quién fue el autor, en qué país, en qué guerra, contra qué. La teología no se escribe en el aire.
Tercero, no hay que estar de acuerdo. Crossan no cree en la tumba vacía y yo sí; Küng le discutió al papa y yo no soy católico; Boyd cree que el futuro está abierto y hay gente en esta lista que diría lo contrario. Los leo a todos porque cada uno me obliga a pensar mi fe con más cuidado, no porque firme lo que dicen. Leer teología es conversar con gente más estudiada que uno sin perder la voz propia.

Cómo usar esta lista
No la leas en orden. Mira cuál de las diez líneas te tocó y empieza por ese, con el libro que dice «empieza por». Si ninguna te tocó todavía, empieza por Theissen: una novela es la puerta más baja, y desde ahí se ve todo lo demás. Casi todos están en español, y en cada artículo digo en qué editorial. Y si echas de menos a Gutiérrez, a Stam, a Justo González o a Elsa Tamez: ya vienen, en su lista, en las próximas tres entregas.

Encontramos todo esto en https://teocotidiana.org/teologos-que-hay-que-leer/