El Capítulo General celebrado en enero y febrero de este año marcó cuatro grandes núcelos para el sexenio:
- Caminar con Cristo, desde el centro de nuestra vocación y en comunidad (núcleo configurador).
- Construir las Escuelas Pías, en interculturalidad e inculturación, sinodalidad, sostenibilidad integral y participación.
- Impulsar el religioso escolapio que necesitamos con pastoral vocacional, formación inicial y permanente.
- Avanzar en nuestro ministerio insustuible, con los jóvenes y el Movimiento Calasanz, ganando en identidad escolapia de todas las plataformas de misión escolapia.
- También la Asamblea de la Fraternidad marcó una gran línea para estos años: «Fortalecer la Fraternidad y su aportación a la misión escolapia».
- Y el IV Consejo de la Red Itaka – Escolapios se propuso para este mismo periodo un doble objetivo: «Avanzar hacia un sujeto escolapio compartido y crecer en misión escolapia compartida».
Son seis grandes líneas que están orientando el futuro escolapio, de religiosos y laicos, en su vida y misión.