Las Constituciones de Calasanz fueron aprobadas por el Papa el 31 de enero de 1622, después de un primer intento con la redacción del P. Pedro Casani y después de superar las dificultades presentadas por el Cardenal Tonti.
Desde esa fecha hasta el 15 de abril de 1983, ¡361 años!, fueron la orientación y norma de todos los escolapios del mundo.
Tras el Concilio Vaticano II, se pidió a todas las congregaciones una adecuación de sus Constituciones para acomodarse a la novedad que ese Concilio trajo para toda la Iglesia. Después de un largo proceso las nuevas Constituciones fueron aprobadas por la Santa Sede el 15 de abril de 1983. Y en el Capítulo General de 1985, en Salamanca, se introdujeron algunos pequeños cambios para adecuarse al Derecho Canónico que se renovó en ese tiempo. En el Capìtulo General de 2015 se hicieron unas pequeñas modificaciones para incorporar las distintas modalidades de participaciòn en las Escuelas Pìas, reconociendo así el lugar e importancia del laicado en nuestra realidad escolapia.
Las Constituciones actuales son el evangelio escolapio, que recoge la intuición de Calasanz, enriquecida por esa historia escolapia, que nos presenta nuestra misión, seguimiento de Jesús, vida comunitaria y de oración, nuestra organización… ¡nuestro carisma y Buena Noticia!
Encontramos las Constituciones de Calasanz y también las actuales en https://www.escolapios21.org/wp-content/uploads/2014/04/2004-Constituciones-CC-C.pdf
