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Cuando se cumplen tres años del inicio de la encarnizada guerra civil en el país entre el ejército y las paramilitares Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF, por sus siglas en inglés), el 15 de abril de 2023, nadie conoce cuántas personas han fallecido. Ni como consecuencia directa de la contienda ni por la grave crisis humanitaria que ha causado. De lo único que se tiene certeza es de que se trata de un dígito estremecedor.
Desde sus primeros compases, grupos de derechos humanos han denunciado una violencia descarnada contra la población civil, incluidas campañas de limpieza étnica, violencia sexual, ejecuciones, torturas, secuestros, arrestos arbitrarios y saqueos. En febrero, una misión de la ONU acusó a las RSF de cometer actos genocidas durante la captura de la capital de Darfur Norte, El Fasher, a finales de octubre, en una de las mayores masacres de la historia moderna.
Pero más allá de la violencia directa, la guerra ha creado unas condiciones incompatibles con la vida que están disparando la mortalidad por causas prevenibles. Este año, la ONU estima que 34 millones de personas, en torno al 60% del país, necesitan ayuda humanitaria: la mayor cifra de todo el mundo. “Es una guerra brutal con unas consecuencias brutales para la gente”, constata Denise Brown, la coordinadora de asuntos humanitarios de la ONU en Sudán.
Sudán también continúa siendo la mayor crisis de desplazados del planeta, incluso después de que 3,8 millones de personas hayan vuelto a casa, sobre todo en el último año. Actualmente, nueve millones de sudaneses siguen desplazados en el país, la mayoría por la guerra actual, y otros 4,5 millones han buscado refugio fuera, principalmente en Egipto, Sudán del Sur y Chad.
Ambos bandos han recurrido también al hambre como un arma de guerra, lo que ha disparado los niveles de inseguridad alimentaria en el país. El último informe del comité internacional de expertos en la materia, publicado en febrero, alertó de que más de cuatro millones de infantes y mujeres embarazadas y lactantes sufrirán desnutrición aguda este 2026, incluidos 800.000 en situación crítica, lo que representa un aumento del 13% respecto al año pasado.
En el último año y medio, se han declarado hambrunas en cinco zonas de Sudán, incluido el que era el mayor campo de desplazados del país, Zamzam, El Fasher y la capital de Kordofán del Sur, Kadugli. Hasta entonces, solo se habían declarado hambrunas en otras dos ocasiones en 20 años: Somalia en 2011 y Sudán del Sur en 2017. Además, se cree que otras zonas del país se enfrentan a una situación catastrófica similar, aunque no se haya podido comprobar.

Fuente y artículo completo en https://elpais.com/planeta-futuro/2026-04-15/sudan-tres-anos-de-la-mayor-crisis-humanitaria-del-mundo-y-la-mas-ignorada-sin-siquiera-una-cifra-de-muertos.html