Seleccionar página

Hay una gran cantidad de metas que compartimos, al menos verbalmente, y esa es una buena noticia. Pero hay que pasar de las declaraciones a las realizaciones. De todas esas metas querría eleghttps://escolapios21.org/wp-content/uploads/2026/04/Cortina-Adela-Es-inadmisible-que-no-hayamos-acabado-con-la-pobreza.pdfir dos, en la línea de una tradición intercultural, pero trabajadas con mucho ahínco por la filosofía occidental: la construcción de la paz, a la que ya me he referido, y la erradicación de la pobreza, que es el primero de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. No solo paliarla, sino ponerle fin.

En el siglo XXI es inadmisible que no hayamos acabado con la pobreza, cuando hay medios para lograrlo y es un deber de la humanidad hacerlo. En Aporofobia, el rechazo al pobre traté de reconstruir la historia de la actitud hacia la pobreza, que va pasando de considerarse como un mal que debe erradicarse para defender a la sociedad frente a ella, a entender que es una exigencia de justicia incuestionable empoderar a los pobres, de modo que se respete el derecho de todo ser humano a no ser pobre.

Artículo completo en https://escolapios21.org/wp-content/uploads/2026/04/Cortina-Adela-Es-inadmisible-que-no-hayamos-acabado-con-la-pobreza.pdf