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En atención a esta necesidad, nace y se consolida el Centro de Atención Integral (CAI) Calasanz – Sede Maracaibo, una experiencia de educación no-formal y apoyo terapéutico que hoy se erige como un faro de esperanza, inclusión y justicia social en la ciudad de Maracaibo.

La génesis del CAI en Maracaibo es lo que nos gusta llamar «el contexto del milagro». Venezuela ha atravesado una crisis socioeconómica sin precedentes que ha golpeado con especial dureza la estabilidad emocional y el desarrollo de la infancia. Condiciones como el TDAH, los trastornos del espectro autista (TEA) o los retrasos madurativos se convirtieron en «sentencias» de deserción escolar para muchas familias que, ante la imposibilidad de costear servicios privados, veían cómo sus hijos se quedaban atrás.

Inspirados por la misión de Itaka-Escolapios de atender a los más pobres y vulnerables, la presencia escolapia en Maracaibo decidió que no podíamos ser testigos mudos de esta realidad. Lo que comenzó como un servicio de emergencia y asistencia puntual, ha evolucionado —gracias al apoyo de la Orden y la Fraternidad— en un programa institucionalizado con una estructura pedagógica y clínica robusta. Hemos pasado del «asistencialismo» a la «construcción de capacidades», creando un modelo de gestión que asegura calidad profesional en un entorno de fe.

¿Qué hace al CAI Calasanz una experiencia distinta? Su metodología de Acompañamiento Personalizado. En nuestros espacios, cada beneficiario es una historia sagrada.
El proceso no termina en el diagnóstico. El equipo terapéutico del CAI establece un puente directo con las instituciones escolares. No evaluamos al niño de forma aislada; nos comunicamos con sus docentes para que los objetivos de la terapia se reflejen en el desempeño del aula. Esta sinergia es vital para que la inclusión sea efectiva y no solo nominal.

Contamos con un equipo de especialistas en Psicopedagogía, Terapia ABA y Terapia de Lenguaje, en la actualidad, y bajo el marco del Plan Ejecutivo 2025-2026, estamos dando pasos firmes hacia la optimización administrativa. La digitalización de procesos y la unificación de criterios de identidad con la Coordinación Sede de Itaka Escolapios, no son solo tareas técnicas; son actos de responsabilidad institucional para asegurar que el CAI sea sostenible y pueda ampliar su alcance. Queremos que el CAI sea la expresión de unas «Escuelas Pías a pleno tiempo», donde el servicio no se detiene.

Actualmente el centro atiende a 28 niños, con edades desde los 6 años, e incluso mayores de edad, no obstante, el impacto del CAI no se mide únicamente en estadísticas de atención, sino en la recuperación de la alegría. Cuando una madre nos dice: «Aquí aprendimos que su forma de aprender es distinta, no incorrecta», entendemos que hemos cumplido nuestra misión. Ese cambio de perspectiva es el que salva vidas y reconstruye futuros.

Fuente e información completa en https://coedupia.com/centro-de-atencion-integral-calasanz-maracaibo-educar-para-incluir/