A pocos kilómetros de Calasanz se encuentra el Santuario de Peralta, lugar que ha sido escogido por ocho de los vecinos para su estancia hasta que puedan volver a sus casas. Se trata de un lugar lleno de significado espiritual y gran belleza, al tiempo que cuenta con instalaciones y alojamientos aptas para recibir a los vecinos evacuados.
“Es un lugar que proporciona mucha paz y tranquilidad”, estimaron los evacuados a su llegada. Cargaban bolsas con ropa, medicamentos y algo de comida para “pasar el tiempo que estimen necesario”, señalaron.
Parte de los vecinos de Calasanz cuentan con familiares próximos en localidades cercanas. Además, la residencia de Deportistas de Monzón sigue prestando servicio por los perjuicios del incendio.
Pesea a ello, muchos de los afectados son personas mayores o dependientes y los vecinos consideran que el santuario es apropiado para reubicarles, además de que está próximo a las localidades afectadas.
“Vivimos la situación con tensión e intentamos afrontarlo de la mejor manera posible. Sobre todo por los míos, con personas dependientes se vive con mucho estrés”, indicó Miguel Cobos.
