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Los días viernes 21 y sábado 22 de agosto de 2026, el Colegio Divina Pastora La Florida, en Santiago de Chile, fue escenario del XV Encuentro Juvenil Calasancio 2026, una experiencia que reunió a 190 participantes, entre jóvenes, animadores y adultos acompañantes, procedentes de distintas obras de las Escuelas Pías de Chile y de las Calasancias.
Bajo el lema «Somos un cuerpo con Cristo: la Iglesia», el encuentro invitó a los jóvenes a vivir dos jornadas de fraternidad, formación, oración y alegría, fortaleciendo los vínculos entre las diferentes comunidades participantes.
La propuesta tuvo como marco simbólico la película Avatar, utilizada para profundizar en la idea de la conexión: con Jesús, con los demás, con la comunidad y con la creación. A partir de esta imagen, los participantes fueron invitados a descubrir sus propias raíces y a comprender que cada persona ocupa un lugar importante dentro del cuerpo de Cristo.
Durante las dos jornadas se desarrolló un amplio programa que combinó actividades pastorales y recreativas. Los jóvenes participaron en momentos de oración y reflexión, trabajos por clanes, talleres, deportes, olimpiadas comunitarias, gincana, cinefórum, retos virales y espacios de convivencia.
Uno de los momentos musicales más destacados fue la presentación de Fernando Leiva, cantautor y compositor chileno de música católica con más de 35 años de trayectoria, quien acompañó a los jóvenes con un concierto que aportó alegría y entusiasmo a la jornada.
La dimensión espiritual estuvo presente durante todo el encuentro y tuvo momentos especialmente significativos, como la Adoración Eucarística, la procesión con lámparas y la celebración de la Eucaristía.
En este contexto, la Madre María Carmen Gonzálvez, del Colegio Divina Pastora, destacó el sentido espiritual del encuentro y la importancia de acompañar a los jóvenes en su camino de fe:
«Así que, como decimos nosotros junto con nuestros hermanos escolapios, san José de Calasanz es nuestro referente. Encomendamos este encuentro tanto al P. Faustino como a san José de Calasanz, para que sepamos acompañar a estos jóvenes a encontrarse consigo mismos y también a sentirse parte de esta Iglesia, que necesita de esa esperanza y energía juvenil».
El encuentro fue posible gracias al trabajo conjunto de jóvenes líderes, animadores, adultos acompañantes y responsables de las distintas obras, quienes contribuyeron a generar un espacio de participación, cuidado y fraternidad.
Después de dos jornadas intensas, el XV Encuentro Juvenil Calasancio dejó como fruto una experiencia de comunidad y fe compartida, reafirmando el sentido de su lema: somos un cuerpo con Cristo y cada uno de nosotros forma parte de él.